4 feb. 2008

Desabastecimiento en Venezuela es ''algo creado''

El vicepresidente aseguró que sectores comerciales manipulan a los venezolanos para generar susto e impulsan a las personas a realizar compras nerviosas.
TeleSur
El vicepresidente de Venezuela, Ramón Carrizalez, aseguró este jueves que algunos sectores comerciales del país pretenden "manipular" y "asustar" a la población con una "tendencia perversa" para que haga compras nerviosas de alimentos.
Según Carrizalez, algunos mercaderes pretenden "manipular con esta tendencia perversa de asustar a la gente para que salgan de manera apresurada a buscar alimentos como si se fueran a acabar, como si se fueran a desaparecer del mercado", aseguró el alto funcionario, al tiempo que negó que en su país haya desabastecimiento pues a su juicio es "algo creado".
Por su parte, la presidenta de la Asamblea Nacional (AN) venezolana, Cilia Flores, atribuyó el desabastecimiento de varios rubros de la canasta básica a "compras nerviosas", que en muchas ocasiones están promovidas por los medios de comunicación social que adelantan "campañas mediáticas terroristas" e impulsan a la colectividad a consumir mayor cantidad de alimentos de los que necesita.
"A veces hay compras nerviosas que también contribuyen al desabastecimiento. Compras nerviosas producto de campañas, muchas veces mediáticas, de terrorismo que crean angustia en las amas de casa, sobretodo, y salen a comprar los alimentos que pudieran consumirse en una semana y se lo llevan en un solo día y eso pudiera estar ocasionando algún tipo de problema", dijo la parlamentaria, al tiempo que recordó que es el conflicto es en parte "real" y en parte "parte impulsado".
La AN, máximo organismo legislativo de Venezuela, se encuentra este viernes en sesiones móviles en varios estados del país, llamadas "Parlamentarismo de Calle", donde los diputados se reúnen con organizaciones sociales para escuchar sus opiniones acerca de temas y leyes de interés nacional.
En esta oportunidad el tema central es el desabastecimiento.
Desde hace meses, productos de la canasta básica han desaparecido de cientos de repisas de mercados de todo el país como la leche, diversos granos y cortes de carnes de res.
La situación se agravó cuando a principios de enero, militares venezolanos decomisaron un camión de carga repleto de toneladas de alimentos, que eran transportado ilegalmente al mercado de la vecina Colombia.
Luego de estos hechos, el presidente de ese país, Hugo Chávez, activó una serie de medidas destinadas a frenar estos hechos.
Ya se han creado diversas empresas de producción y distribución de alimentos como la empresa Producción y Distribución Venezolana de Alimentos (Pdval), que es una iniciativa conjunta de los ministerios de Agricultura y Tierras y de Alimentación y de Energía y Petróleo, que pretende vender productos alimenticios básicos a los precios establecidos oficialmente en el país suramericano.
La escasez como bandera política
Esta no es la primera vez que el presidente Chávez enfrenta un desabastecimiento promovido por sectores pudientes opuestos a su Gobierno.
Entre diciembre de 2002 y febrero de 2003, la oposición venezolana llamó a un paro general indefinido, al que se plegaron varios sectores dirigidos por por la patronal Fedecámaras y secundado por la directiva y trabajadores de la nómina mayor de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), los partidos de oposición aglutinados en la coalición Coordinadora Democrática, el sindicato Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), así como medios de comunicación privados de prensa, radio y televisión.
Durante ese lapso, la Guardia Nacional allanó varias bodegas repletas de alimentos como harina de maíz, maizena, aceite y leche, entre otros.
Luego de estos hechos, el Gobierno creó la Misión Mercal, una red de mercados populares encargado de la venta, distribución y almacenaje de alimentos y productos a bajos precios, como una previsión para contrarrestar acciones similares.