26 sept. 2010

Análisis situación política en Venezuela

“CARÁCTER HISTÓRICO Y POLÍTICO DE LA BATALLA ELECTORAL EL PRÓXIMO 26 DE SEPTIEMBRE DE 2010


Para comprender la esencia del combate electoral planteado para el 26 de septiembre del presente año, es útil avanzar en una aproximación sobre la naturaleza del sufragio en la pasada República de Venezuela, un Estado oligarca asociado al imperialismo y la República Bolivariana de Venezuela, un Estado Nacional,  Federal-Descentralizado, Democrático y Social, de Derecho y de Justicia, mediante el cual el pueblo organizado ejerce directamente la soberanía. 

La República Oligarca se sustentó, jurídicamente, en el Texto Constitucional vigente desde 1.961 hasta  el 15 de diciembre de 1.999 cuando fue derogada por el pueblo, mediante referendo constituyente aprobatorio del Texto Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, vigente desde esa fecha hasta la actualidad.

Como bien conocemos, la pasada República de Venezuela, constituyó la expresión política que permitió al imperialismo mantener su dominación oculta tras la ficción de la democracia, imponiéndose, durante ese período, la falsa idea de que la esencia de la democracia era el sufragio, es decir, que la democracia no abarcaba la propiedad sobre los medios de producción, los bienes producidos,  los servicios prestados socialmente, la seguridad personal, ni a la seguridad social.

En correspondencia con lo expuesto, una minoría asociada a la burguesía financiera internacional y sus sirvientes en nuestro país, eran los únicos que podían ser propietarios de los medios de producción: empresas, grandes extensiones de terrenos, etc. y en correspondencia con ello, tenían acceso a los bienes y servicios producidos y prestados socialmente,  a la custodia policial y militar para garantizar su seguridad personal.

Para ellos Venezuela fue un paraíso, por que jamás les faltó nada, todo lo tuvieron en exceso, para ellos no existió nunca el ochenta porciento (80%) de la población en miseria y el treinta porciento (30%) en miseria extrema, para ellos nunca existieron las familias desarrolladas en los basureros, las cadenas de ranchos y los millones de personas sin viviendas, tampoco existieron los cien (100) muertos semanales en Caracas, entre los cuales, cuarenta (40) eran niños. Muertos que sólo constaron, fugazmente, en las estadísticas que nunca publicaron y que posteriormente tergiversaron  al publicar datos falsos.
Por otro lado, es importante señalar que el proletariado, constituido por todos aquellos y aquellas que solo tienen su fuerza de trabajo para vender, cuando no  logran venderla,  están condenados y condenadas a sucumbir en la miseria o a elevar su conciencia y emprender la lucha contra el sistema capitalista,  y por la construcción de una sociedad donde todos y todas estemos incluidos en la propiedad sobre los medios de producción, al acceso de los bienes y de los servicios socialmente producidos y prestados para satisfacer necesidades sociales.

Igualmente es importante señalar que el proletariado, en el capitalismo, asume dos formas fundamentales: la forma de clase obrera y la forma de ejército de reserva del capital. Cuando el proletariado logra vender su fuerza de trabajo, se transforma en clase obrera y cuando no alcanza venderla, asume la forma de ejército de reserva del capital.
El capital en tiempo de crisis económica, utiliza a su ejército de reserva para mantener la tasa de ganancia, despidiendo al obrero y contratando al desempleado o ejercito de reserva del capital, con un salario inferior al obrero despedido y en tiempos de crisis políticas, cuando la clase obrera  ha creado las condiciones para tomar el poder, utiliza su ejército de reserva como base social para imponer su dictadura fascista.
Dicho en otras palabras, el capital somete al desempleado y desempleada a una miseria espantosa generadora de angustia y desesperación y esa angustia y desesperación de su ejercito de reserva, históricamente ha sido utilizada por la clase dominante, para desarrollar falsas promesas, campañas hipócritas y fariseas, dirigidas a movilizar a los desempleados y desempleadas contra la clase obrera y contra si mismo, en procesos electorales y en aquellos combates donde la clase obrera levanta el programa proletario.

Esas necesidades que angustian al proletariado y que se convierten en falsas promesas de la oligarquía dirigidas especialmente a los desempleados y desempleadas, jamás pudieron, ni podrán ser resueltas, en el marco del capitalismo a favor del ejército de reserva, ni de la clase obrera, en tanto que el capital necesita a su ejército de reserva para resolver sus crisis económicas y sus crisis políticas y fundamentalmente, porque el objetivo de la burguesía, es la máxima ganancia, no es resolver las necesidades del pueblo.

Igualmente es útil precisar que la clase obrera tiene en sus manos los medios de producción, es ella quien pone en funcionamiento toda la estructura productiva y de servicios. Sin ella nada se produce, nada se distribuye y ningún servicio se puede prestar.

Dicho de otra forma, la clase obrera es el proletariado que logra vender su fuerza de trabajo, que, como clase social, tiene en sus manos los medios de producción y el conocimiento para ponerlo en marcha, lo que carece es de la conciencia de su situación social para asumir la gestión directa y democrática del proceso productivo y ponerlo al servicio de la satisfacción de las necesidades sociales. Como consecuencia de esa falta de conciencia, es manipulada por la oligarquía asociada al imperialismo, colocándola al servicio de sus intereses con falsas promesas, con halagos individualistas, al igual que maneja a su ejército de reserva.

También es cierto que la clase obrera, como consecuencia de la explotación a la que es sometida, desarrolla acciones contra la burguesía incorporando muchas veces a los desempleados y desempleadas y producto de esas luchas prolongadas en el proceso histórico, fueron obligando a las clases dominantes a realizar aperturas en el proceso de participación en la toma de decisiones en la dirección del país y una de esas aperturas es la democracia burguesa, que a decir de Lenin, es la mejor envoltura que logra el capitalismo para oprimir y explotar a la fuerza de trabajo del proletario.

La democracia burguesa plantea  que la esencia de toda democracia es el sufragio; pero en los procesos electorales realizados en el marco del capitalismo, el proletariado no tiene posibilidades objetivas de participar como clase social, levantando su programa. Las condiciones impuestas en dicho proceso no se lo permiten.

En correspondencia con lo antes expuesto, el sufragio en el marco del capitalismo, es el método mediante el cual la burguesía resuelve sus contradicciones internas, y el proletariado participa en el proceso electoral burgués, manipulado por las promesas engañosas, hipócritas y mentirosas de la clase dominante, en función de apoyar a una de las corrientes burguesas para que asuma el gobierno y desde el gobierno “democrático” legitime y legalice la opresión y la explotación a la que está sometido.

En esos procesos electorales sólo se levanta un programa, el programa del capitalismo y en el caso de la pasada República de Venezuela, se levantaba sólo el programa imperialista y se debatían las diferencias o contradicciones existentes entre los distintos grupos que ejecutaban el programa imperialista en Venezuela.

En ese contexto, la esencia de las contradicciones entre los siervos del imperialismo fue ¿Quién era más servil? ¿Quién entregaba mayores riquezas al imperialismo?; pero en ningún momento se desarrollaron contradicciones en torno a la dependencia o independencia del imperialismo, contradicciones entre el capitalismo y cualquier otra forma de sistema económico orientado a resolver las necesidades del pueblo.

En la República Bolivariana de Venezuela el sufragio, por realizarse en pleno proceso de transición del capitalismo al socialismo, constituye el método democrático y pacífico donde se resuelve la contradicción entre el capitalismo y el socialismo, entre la plena Soberanía Nacional o la dependencia del imperialismo, en síntesis, donde se resuelve democráticamente la contradicción entre la profundización de la Revolución Bolivariana y el avance de la contrarrevolución imperialista.

En ese contexto, el proceso electoral en la República Bolivariana de Venezuela, está determinado por el debate en torno a dos programas, el programa popular contenido en el Texto Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y el programa del imperialismo.

El programa popular contenido en el Texto Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, hoy está concretado en el Plan de Desarrollo Social Nacional Simón Bolívar e implementado a través de las diversas misiones mediante las cuales se ha ido incluyendo a los excluidos por el capital a los servicios Básicos de salud, educación, vivienda, recreación, deporte, cultura, empleo productivo, alimentación, dignificación de niños, niñas, adolecentes, y adultos en situación de calle, así como la implementación de políticas contra la delincuencia común heredada del pasado y la delincuencia organizada como expresión del paramilitarismo que ha intentado sembrar el capitalismo en nuestro país, orientada a garantizar la seguridad de toda la población, la nacionalización de empresas propiedad del imperialismo, la expropiación de fundos improductivos y su entrega a trabajadores y trabajadoras del campo, la integración latinoamericana y caribeña, la transferencia tecnológica, la ampliación de las relaciones internacionales con todos los países del mundo en relación de igualdad, el impulso de las Comunas como formas de organización del pueblo para ejercer directamente el poder, la organización de la clase trabajadora en Universidad Bolivariana de Trabajadores “Jesús Rivero” para implementar la autoformación colectiva, integral, continua y permanente de la clase trabajadora, como estrategia de la clase obrera para desarrollar su conciencia y compromiso social y su formación integral para asumir la gestión directa y democrática de la economía en función de satisfacer las necesidades sociales, el impulso de las milicias populares como forma de organización militar del pueblo para la defensa de la soberanía nacional, entre otras políticas nacionales, estadales y municipales impulsadas por la Revolución Bolivariana.

El programa del imperialismo, fue implementado por la oligarquía a su servicio en Venezuela, en los planes quinquenales de la pasada República de Venezuela, mediante la política de privatización que les permitió entregar al capital financiero internacional la industria petrolera, las telecomunicaciones, las industrias básicas, la industria eléctrica y toda la infraestructura productiva de carácter estratégico, que permitió que el 80% de los ingresos nacionales drenaran hacia el exterior y el 20% se distribuyera entre los sectores oligarcas nacionales y para el pueblo solo se distribuyó el desempleo, la ignorancia, la falta de atención de: salud, recreación, educación,  vivienda, cultura, deporte, seguridad personal y seguridad social.

En todos los procesos electorales realizados en la República Bolivariana de Venezuela, han estado en debate estos dos programas. Siendo el contenido y método de las campañas lo siguiente:
La revolución ha hecho serios esfuerzos porque:

1.- Los candidatos y candidatas sean seleccionados y seleccionadas democráticamente desde la base de las organizaciones políticas o sociales que lo vayan a proponer. En ese sentido el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha dado pasos significativos.
2.- Que las Campañas tengan como contenido esencial los programas de los partidos políticos u organizaciones sociales que proponen los candidatos o candidatas en función de abrir debates pedagógicos que permitan elevar la conciencia política del pueblo en función de que su voto se produzca conscientemente por cualquiera de los dos programas.
De igual forma el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha dado muestras significativas de poner en práctica ese criterio en sus campañas.
3.- Implementar un sistema de votación que garantice la seguridad del voto y la celeridad en los escrutinios.
En ese sentido el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha dado pasos significativos que han sido reconocidos por organizaciones internacionales.
4.- Impulsar el compromiso previo de los partidos y organizaciones sociales que propongan candidatos y candidatas, al reconocimiento de los resultados obtenidos.
El PSUV y el Partido Comunista de Venezuela (PCV) han hecho expresa su voluntad de reconocer sus resultados del proceso electoral.
El imperialismo, a través de la oligarquía nacional a su servicio ha tenido como práctica:
1.- Los candidatos y candidatas son impuestos por las minorías que dominan en sus partidos y organizaciones sociales. Lo que ha generado contradicciones agudas entre ellos, que expresan la esencia de sus contradicciones como lo es ¿Quién presta el mejor servicio al imperialismo?
2.- Por no poder exponer con honestidad el contenido real del programa imperialista, sus campañas las han desarrollado en base a mentiras y promesas falsas de resolver necesidades del pueblo que no resolvieron durante toda su dominación.
3.- Utilizando sus medios de comunicación para falsear la realidad y alienar al pueblo mediante noticias y propagandas con mensajes subliminales orientadas a generar confusión y angustia en la población.
4.- Ante la seguridad del voto garantizado por el sistema de votación implementado por la Revolución Bolivariana y reconocido internacionalmente, emprende acciones orientadas a crear inseguridad sobre el sistema de votación en función de generar condiciones que le permita desconocer los resultados e impulsar acciones violentas y armadas contra la revolución.
5.- Se niegan sistemáticamente ha expresar públicamente su compromiso de reconocer los resultados electorales.

El proceso electoral del 26 de Septiembre




El combate electoral a efectuarse el próximo 26 de  Septiembre se realizará en el marco de los procesos electorales en la República Bolivariana de Venezuela, la actual situación Internacional y la situación Nacional.

La situación Internacional está caracterizada por el agudizamiento de las siguientes contradicciones:

1.La contradicción existente entre el deseo de la oligarquía financiera mundial de mantener a la humanidad bajo el dominio del capitalismo y la decisión del pueblo a  nivel internacional, de ser libres de toda dominación imperialista, como expresión de la fase final de la crisis terminal del capitalismo.
2.La contradicción existente entre la pervivencia del dominio del imperialismo sobre la humanidad y la destrucción del medio ambiente generado por el sistema capitalista.
3.La contradicción existente entre la guerra nuclear como estrategia, de la oligarquía financiera internacional, para la superación de la crisis terminal del capitalismo y la paz mundial como estrategia para la supervivencia de la humanidad.
4.La contradicción entre la integración Latinoamericana, Caribeña  y del Pueblo a nivel Internacional y la promoción por parte del Imperialismo de la lucha armada  entre Estados soberanos e independientes de su dominación.
5.La contradicción existente entre el capitalismo y el socialismo, es decir, entre el capital y el trabajo.

La contradicción fundamental en el contexto internacional, es la existente entre el capital y el trabajo, es decir, entre el capitalismo y el socialismo que tiene como aspecto principal, el trabajo y la contradicción principal en el contexto internacional es la existente entre la lucha armada nuclear como estrategia del imperialismo para la superación de la crisis terminal del capitalismo y la paz mundial como estrategia para la supervivencia de la humanidad. El aspecto principal de esta contradicción es la paz mundial.

Cuando la contradicción entre el socialismo y el capitalismo se resuelva a favor del trabajo, digamos a favor del socialismo, se frenará la destrucción del medio ambiente que viene generando el capitalismo poniendo en riesgo la forma de existencia actual del Universo, se desarrollará la unión de los pueblos, desaparecerá el riesgo de lucha armada y prevalecerá la paz sustentada en la igualdad del conjunto de la sociedad sobre los medios de producción y su relación armónica con el conjunto de la naturaleza; en tanto que los medios de producción estarán en manos de quienes producen y por ende habrá una justa distribución de las riquezas, que acabará con el hambre y la miseria.

Si la contradicción principal es decir, la existente entre la lucha armada nuclear como estrategia del imperialismo para la superación de la crisis terminal del capitalismo y la paz mundial como estrategia para la supervivencia de la humanidad, se resuelve a favor de la lucha armada nuclear, la destrucción de la humanidad a mediano plazo es inevitable y se acelerará la caída del capitalismo.

Si por el contrario, la contradicción se resuelve a favor de la paz mundial, la humanidad se salvará aún cuando el capitalismo de todas formas caerá por fuerza de la crisis terminal que lo agobia, que viene expresándose en la liberación nacional de los pueblos mediante el desarrollo de las luchas políticas y de masas y de su incorporación al proceso de transición del capitalismo al socialismo.

La situación nacional está caracterizada por las siguientes contradicciones:
1.La existente entre la necesidad de impulsar la gestión directa y democrática de las empresas estratégicas nacionalizadas y la ausencia de conciencia social de la clase obrera requerida para asumir dicha gestión en función de dirigir la producción de bienes y prestación de servicios hacia la satisfacción de las necesidades sociales.
2.La necesidad de acelerar el proceso de constitución del pueblo en Comunas como forma del Estado Popular para el ejercicio directo de su soberanía y la ausencia de la conciencia política del pueblo requerida para dicha constitución.
3.La existente entre la necesidad de intensificar la producción de bienes y la prestación de servicios para satisfacer las necesidades del pueblo aún no satisfechas y la herencia del pensamiento burgués en algunos funcionarios públicos y de dirección de las empresas estratégicas nacionalizadas que intentan frenar la acción revolucionaria.
4.La existente entre la realización de una gestión gubernamental que ha logrado resolver más del 70% de los inmensos y complejos problemas heredados de la vieja República de Venezuela dirigida por la oligarquía asociada al imperialismo y las limitaciones de los revolucionarios y revolucionarias para exponerlos ante el pueblo de tal forma que este perciba los avances en la solución de sus necesidades y se incorpore de forma activa para multiplicar la acción revolucionaria en función de completar la solución de todos los problemas heredados.
5.Entre la necesidad de incrementar la productividad en todas las áreas requeridas para satisfacer las necesidades sociales y el saboteo sistemático del proceso productivo.
La contradicción fundamental, en la situación nacional, es la existente entre la necesidad de impulsar la gestión directa y democrática de las empresas estratégicas nacionalizadas y la ausencia de conciencia social de la clase obrera, requerida para asumir dicha gestión, en función de dirigir la producción de bienes y prestación de servicios hacia la satisfacción de necesidades sociales. El aspecto principal de esta contradicción es la ausencia de la conciencia social de la clase obrera y la contradicción principal es la existente entre la necesidad de intensificar la producción de bienes y la prestación de servicios para satisfacer las necesidades del pueblo aún no satisfechas y la herencia del pensamiento burgués en algunos funcionarios públicos y de dirección de las empresas estratégicas nacionalizadas que intentan frenar la acción revolucionaria. El aspecto principal de esta contradicción es la herencia del pensamiento burgués.

Cuando la contradicción fundamental, es decir, la existente entre la gestión directa y democrática de las industrias estratégicas y la ausencia de la conciencia social de la clase obrera, se resuelva a favor de la conciencia social de la clase obrera, ésta asumirá la gestión directa y democrática de las industrias estratégicas y pondrá todo el sistema productivo nacional al servicio de la satisfacción eficaz y eficiente de las necesidades sociales, de las necesidades del pueblo; en tanto que ella constituirá parte fundamental de la Gestión Pública Nacional concretada en el Plan de Desarrollo Social Nacional y su ejecución democrática popular.

Con la gestión directa y democrática de las industrias estratégicas por la clase obrera se barrerá la herencia del pensamiento burgués en algunos funcionarios públicos y de dirección de las empresas estratégicas nacionalizadas que intentan frenar la acción revolucionaria.
Cuando la contradicción principal se resuelve a favor de derrotar el pensamiento burgués heredado de la  oligarquía asociada al imperialismo, alcanzaremos la unión de la gestión pública como un todo al servicio de las necesidades sociales.

Objetivo del combate electoral.

El objetivo del combate electoral del próximo 26 de septiembre, es conformar la Asamblea Nacional que asumirá la responsabilidad de legislar sobre las materias que ejecuten el Programa Nacional Bolivariano contenido en el Texto Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, la evaluación de los resultados de la ejecución del Plan de Desarrollo Económico, Social Nacional Simón Bolívar, la realización de los ajustes respectivos al mismo, la elaboración del presupuesto y demás competencias y responsabilidades de la Asamblea Nacional determinadas por la constitución.

En correspondencia con todo lo expuesto, como clase trabajadora proletaria, vamos a conformar, a través del sufragio, la Asamblea Nacional que nos permita implementar en forma efectiva y práctica, nuestro programa en la transición del capitalismo al socialismo, en función de avanzar aceleradamente a la resolución de todas las situaciones que aún no hemos logrado resolver con el desarrollo de la Revolución Bolivariana.

Dicho en otras palabras, mediante el voto, vamos a conformar la Asamblea Nacional que por estar concientemente comprometida con nuestro programa, como clase proletaria, como pueblo y como Nación, dictará, dentro de sus competencias y atribuciones, las leyes, los planes de desarrollo nacional y todas las medidas necesarias, para consolidar todo lo que hemos avanzado a través de las misiones y demás políticas implementadas en la solución de nuestras necesidades como pueblo y para avanzar en la solución de aquellas necesidades que aún no hemos alcanzado resolver.

Por su lado la oligarquía asociada al imperialismo, a través del voto, buscará conformar una Asamblea Nacional que por estar concientemente comprometida con el programa del imperialismo, dicte las leyes, los planes de entrega Nacional de la economía al imperialismo y todas aquellas medidas necesarias para frenar el desarrollo de la Revolución Bolivariana, restablecer la vieja República de Venezuela y restaurar su dictadura encubierta en una democracia donde el sufragio sea el método para resolver las contradicciones entre fracciones de la oligarquía por quien sirve mejor al imperio, y donde nosotros, como clase proletaria, como pueblo y como Nación solo seamos legitimadores  de esa dominación que atenta contra nuestra dignidad como pueblo.

Si sus fuerzas no le permiten alcanzar su objetivo, se proponen impedir que el proletariado, el pueblo, logre conformar una Asamblea Nacional que controle los dos tercios de la misma, en función de obstaculizar la gestión revolucionaria e imponer negociaciones que impidan las decisiones orientadas a la ejecución de nuestro programa como clase obrera, como pueblo y como Nación.

Finalmente buscarán tener cualquier representación en la Asamblea Nacional para utilizarla en la guerra sistemática, a través de los medios de comunicación, contra la Revolución Bolivariana.

Carácter Político e Histórico del combate.

Tal como lo expusimos anteriormente, el objetivo del combate electoral planteado es conformar la Asamblea Nacional, requerida para poner en marcha el programa en correspondencia con nuestra condición social, ello indica que estamos avanzando en nuestra constitución como Estado en tanto que la Asamblea Nacional es el órgano fundamental de un Estado, donde se define el programa que se pone en marcha y se toman las medidas para ejecutarlo; lo que a su vez significa que en ese combate electoral estamos decidiendo si avanzamos en nuestra constitución en Estado como clase proletaria, pueblo o Nación o por el contrario la oligarquía asociada al imperialismo se reconstruye como Estado para poner toda nuestra riqueza a su servicio.

Siendo esa la esencia del combate Electoral planteado, necesariamente tiene una naturaleza política en tanto que, estamos decidiendo: ¿quién se constituye en Estado? o nosotros como pueblo o la oligarquía asociada al imperialismo.

Igualmente afirmamos, que el contenido del proceso electoral planteado es una definición sobre el modelo económico y social que debemos impulsar, digamos que si nosotros como clase proletaria, como pueblo, como Nación, nos constituimos en la Asamblea Nacional que va ha impulsar la construcción del socialismo estamos cerrando el período del capitalismo y estamos abriendo un nuevo período histórico, que es el período del socialismo y si por el contrario la oligarquía asociada al imperialismo avanza en su reconstrucción para retomar el camino de la dominación imperialista con el capitalismo, estamos deteniendo la historia y manteniéndonos en un período histórico ya vencido.

Siendo ello así ese combate tiene un carácter histórico.
En síntesis, el combate electoral a realizarse el 26 de Septiembre tiene un carácter político en tanto que define quien se constituye en Estado y un carácter histórico porque determina el modelo económico social que habrá de desarrollarse desde la Asamblea Nacional.


Sobre la campaña electoral.

La Revolución Bolivariana viene exponiendo en su campaña las conquistas logradas hasta el presente y proponiendo como consigna central construir “el pueblo legislador” con la finalidad de que el pueblo elabore los anteproyectos de leyes, planes de desarrollo social Nacional y otras medidas que deba aprobar la Asamblea Nacional para que ésta, mediante el debate democrático, las apruebe y luego el pueblo las ejecute.

La oligarquía, sierva del imperialismo, desarrolla su campaña en forma negativa:
1.- Niega los avances logrados por la revolución tomando como punto para sus afirmaciones las debilidades que presentan las misiones y la ejecución de las diversas políticas orientadas a resolver las necesidades del pueblo.
2.- Los restos de su Estado en descomposición que aun perviven en la Administración Pública en forma de corrupción, ineficiencia, ineficacia, indolencia, indiferencia, los denuncian como producto de la revolución y práctica revolucionaria, a plena conciencia de que ellos son el residuo de la vieja práctica de su Estado Oligarca.
3.- Denuncian el incremento de la inseguridad, cuando la realidad es que se han dado duros golpes a la alta dirección de la delincuencia y se desarrolla una campaña sistemática para erradicarla, masificando la educación, el deporte, la cultura, el impulso de empresas de propiedad social que generen empleo, la creación de la Policía Nacional articulada a la población, la reconstrucción del alumbrado público, el apoyo a la consolidación de los núcleos familiares y el impulso a la organización de las comunidades y las Comunas articuladas a la Milicia Popular,  todo ello como estructura política básica que entierre definitivamente la delincuencia.

Ocultan que la delincuencia es producto del sistema capitalista que ellos sembraron en nuestro país y al cual quieren regresarnos, que tiene causas estructurales que solo pueden ser superadas elevando la conciencia social del pueblo y de la Nación, desarrollando las fuerzas productivas e incluyendo a todos  los servicios públicos a quienes fueron excluidos por el capitalismo que ellos nos impusieron durante largos años.

La mejor demostración de que la delincuencia es una herencia de la gestión de la oligarquía asociada al imperialismo en la pasada República de Venezuela, es que los niños nacidos en la revolución su máxima edad es 10 años y la  delincuencia sobrepasa dicha edad.

Afirman que la revolución ha atentado contra la propiedad privada y que en consecuencia el pueblo perderá sus viviendas, sus negocios, porque la revolución marcha hacia el comunismo. No dicen que el pueblo nunca tuvo ni propiedad privada sobre ninguna empresa ni sobre viviendas dignas, y que es la revolución la que está democratizando la propiedad privada sobre los medios de producción y sobre las viviendas dignas, mediante el impulso de las empresas de propiedad social y desarrollos habitacionales con precios accesibles en función de que el pueblo pueda adquirirlo.

Conclusión.
De todo lo antes expuesto podemos concluir que como clase proletaria, como pueblo  y como Nación, tenemos el derecho y el deber de:

Primero: acudir el 26 de Septiembre a depositar nuestro voto en correspondencia con nuestra conciencia y con nuestra condición social.

Segundo: como proletarios, como pueblo y como Nación debemos reflexionar más allá del debate público que desarrollan los candidatos, los partidos  y las organizaciones sociales que lo proponen, precisar cual es el programa que nos corresponde conforme a nuestra condición social y depositar el voto que exprese nuestro programa más allá de las diferencia que podamos tener con los candidatos o candidatas.

Tercero: si me considero proletario, es decir, obrero o desempleado, pueblo o Nación, debo depositar mi voto por el programa que exprese mis derechos, mis intereses y mis deberes. Si me considero oligarca imperialista, igualmente debo votar por el programa que expresa esa condición.
Finalmente debemos consolidar la democracia popular que estamos construyendo, que nos permitió constituirnos como Universidad Bolivariana de Trabajadores “Jesús Rivero” para impulsar nuestra autoformación colectiva, integral, continua y permanente como clase trabajadora, en función de profundizar nuestra conciencia social y nuestra formación integral y asumir conscientemente la gestión directa y democrática de la economía Nacional. ”

Como podemos apreciar de todo lo expuesto, la lucha de clases, es decir, la guerra en la Venezuela actual, plantea al proletariado venezolano objetivos y tareas muy precisas que constituyen el contenido esencial de su pensamiento militar.

JESÚS RAFAEL MARTÍNEZ BARRIOS